Plantar alcachofas en casa, un hobby muy nutritivo

Plantar y cultivar alcachofas y otros tipos de vegetales en casa se ha puesto de moda. Hasta ahora, para consumir productos frescos o recién recolectados, había que desplazarse a los mercados o incluso a las propias huertas. Sin embargo, la tendencia del “do it your self” (DIY) o “hazlo tú mismo” ha llegado a las verduras y hortalizas, esperemos que para quedarse.

Alcachofas en salsa, paella con alcachofas, alcachofas crujientes, revuelto de alcachofas, alcachofas con jamón, incluso alcachofas para decorar las estancias de la casa. Las posibilidades que ofrece esta riquísima planta son casi infinitas.

Para disfrutar de unas ricas y frescas alcachofas sembradas en casa sólo hay que seguir los pasos oportunos, dedicarle tiempo y esperar pacientemente. Todos quieren subirse al carro de degustar sus propias alcachofas. Sin embargo, para que salgan realmente bien, hay que seguir unos pasos determinados.

Cómo cultivar alcachofas en casa

La alcachofa es el capullo o la cabeza de la flor no madura de la alcachofera, una planta de origen africano que se cultiva en climas templados. Su temporada es el otoño y el invierno, y se trata de un cultivo bianual o trianual. Sus propiedades son muy beneficiosas para el organismo. El alto contenido en agua y fibra la convierten en un alimento muy digestivo y apropiado para el control del colesterol.

La alcachofera es una planta de grandes dimensiones y que necesita mucho espacio para crecer, por lo que el cultivo en maceta se hace complicado. Sin embargo, es muy apropiada para sembrar en huertos urbanos. Un pequeño terreno, mucha agua y unas temperaturas controladas son imprescindibles para obtener una buena cosecha de cynara scolymus.

Aquí están recogidos los elementos importantes a tener en cuenta para cultivar alcachofas caseras. Toma nota.

El clima ideal para cultivar alcachofas

Para que la planta se desarrolle, las temperaturas durante el día no deben superar los 24º, y las de la noche no deben bajar de los 13º, aproximadamente. Aunque para obtener una buena cosecha, los grados tienen que situarse entre los 7 y los 29.

Sea como fuere, bajar de los 4º sería catastrófico para la cosecha. Si esto ocurriese, se podría proteger la planta con una manta térmica, por ejemplo. Las altas temperaturas y los ambientes secos también arruinarían la cosecha, aunque agradecen el sol. Hay que tener en cuenta que es un vegetal que habita en regiones de clima templado.

La siembra de la alcachofa

Hay varios procedimientos para sembrar alcachofas con resultados óptimos.

Puede hacerse a través de semillas. De esta forma, la cosecha será anual y los frutos más resistentes, aunque el crecimiento es más lento. Es muy sencillo hacerlo de esta forma. Sólo hay que plantar dos o tres semillas por punto de siembra, a unos 2 cm de profundidad, colocándolas en líneas con una separación de 60 a 90 cm. La época de la siembra de estas semillas es hacia el final de la primavera o al comienzo del verano.

También puede hacerse a través de hijuelos, que son los esquejes de otras plantas (las madres). Los esquejes de las plantas madre hay que tomarlos entre febrero y marzo. Después, hay que recortar sus hojas y raíces y plantarlos, de dos en dos, en líneas separadas de 10 cm. Se siembra entre julio y agosto.

El suelo ideal

Los suelos preferidos de las alcachofas son los de pH ligeramente alcalino. Crecen mucho mejor en terrenos fértiles, profundos, arenosos y bien drenados, aunque se adaptan a otros tipos de suelo.

Antes de hacer la siembra, es aconsejable airearlos. En cuanto a la humedad, no es buena ni en exceso ni en defecto, ambos extremos pueden echar a perder la cosecha. Lo ideal, en este sentido, es un grado intermedio de humedad.

Riego aconsejado

La alcachofera es una planta que necesita abundante agua, tanto en la etapa de la plantación como en la de crecimiento. Al principio va a necesitar mucha agua para que enraíce bien. Ya en la etapa de madurez, hay que regarla de manera continua, pero, sin saturar.

Abonado perfecto

Esta no es una planta que necesite especialmente un abonado extra para obtener elevados rendimientos, no obstante, nunca está de más una ayuda para hacerla más fuerte. Una opción muy eficaz es abonar con compost casero, una aportación ideal para cualquier vegetal. Puedes hacer clic aquí para aprender todo lo que hay que saber sobre el compost casero.

Cosecha de la alcachofa

Para disfrutar plenamente del fruto de la alcachofera, es importante saber elegir el momento adecuado de recolección que va a depender, sobre todo, de la variedad de alcachofa que se haya cultivado.

Si la variedad es de invierno, la cosecha comienza en octubre o noviembre, cuando la flor no está todavía madura. ¿Cómo sabremos que están listas para recolectar? Muy fácil, un indicador claro para averiguarlo es observar el color de las yemas, que se vuelven de un verde muy característico. Por otro lado, la cabeza de la flor debe, además, tener el tamaño adecuado, sus puntas todavía cerradas. Si se deja madurar, aparecerá una flor muy bonita, pero será incomestible.

En la recolección, es muy importante hacer el corte debajo de los cabezales para así no producirle a la planta ningún daño, y recolectarse antes de que las hojas de los cabezales se abran.

Se aconseja usar guantes por ser una flor muy espinosa.

Por qué plantar alcachofas en casa

Los beneficios de tener cualquier tipo de planta natural en casa son enormes. Limpian el aire, nos acercan a la naturaleza, dan compañía, alegran la vista con sus colores y sus olores. Para los niños, son una forma más de adquirir responsabilidades si se deja el cuidado en sus manos.

No obstante, los beneficios de cultivar vegetales, como verduras u hortalizas, son mucho mayores, si cabe. A todos los anteriores, hay que sumarle el poder disfrutar de una alimentación saludable, pues no existe un fruto más ecológico que el que siembra uno mismo. Además, significa recuperar los sabores perdidos con la agricultura intensiva. Que las patatas sepan a patatas, que las judías sepan a judías, que la alcachofa sepa a alcachofa…

Algunos consejos para cultivar alcachofas en casa

Son muchos los factores que hay que tener en cuenta para obtener una buena cosecha de alcachofas en casa. Por si todo lo anterior fuera poco, algunos consejos extras interesantes son:

  • Eliminar manualmente las malas hierbas, pues son muy dañinas para la planta
  • Retirar los esquejes o hijuelos que no hayan enraizado
  • Realizar una poda cuando la planta comience a secarse, de esa forma, se asegurará la producción del próximo año

Pero, sobre todo, y es algo que está demostrado científicamente, hay que dedicarle mucho cariño a la planta. La música, hablar con ellas, acariciarlas, son un buen estimulante para que crezcan sanas y robustas. Y para que estén más ricas en el plato, también.

En ecoaldia.com, te animamos a vivir la experiencia de cultivar tus propios vegetales. La recompensa es, claramente, muy superior al esfuerzo que se le dedica.


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Fuentes de información; Wikipedia, agrohuerto.com, elhuertourbano.net, jardinedia.com, ecojardinmagico.com

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