Jabón de Alepo, un viaje a la cosmética natural

Usar jabón de Alepo es una de esas pequeñas cosas que están al alcance de cualquiera y que contribuye notablemente en la reducción de la contaminación en el planeta. Las pequeñas acciones son las que marcan la diferencia y usar productos ecológicos en la higiene personal es una de ellas.

Los productos de cosmética ecológicos no solo aporta un beneficio al medio ambiente por los métodos de producción y por los ingredientes naturales empleados. También supone una ganancia para el propio organismo, pues cuidan de la salud y aportan numerosos beneficios.

Jabón de Alepo un producto histórico

Ya hablamos en otra ocasión de protectores solares ecológicos, artículo que puedes leer aquí si deseas obtener más información. En esta ocasión, se trata del jabón de Alepo, un viaje a la cosmética natural, un producto recomendable para mantener limpia la piel y no perjudicar a la naturaleza.
Hablar del jabón de Alepo es viajar en el tiempo y en el espacio.

En el tiempo porque es uno de los cosméticos naturales más antiguos que se conocen y que han llegado hasta la actualidad usándose con la misma fórmula. Más de dos mil años de historia se cuenta que tiene su receta, nada más y nada menos.

En el espacio porque, como su propio nombre indica, proviene de la región de Alepo, situada al norte de Siria. Parece ser que fue en la época de las cruzadas cuando llegó a Europa esta joya de la cosmética, aunque ha sido hace sólo unos años cuando se ha puesto de moda en el mundo occidental.

Su fama de ser uno de los mejores jabones naturales del mundo se la ha ganado a pulso. Y es que sus componentes de altísima calidad lo convierten en un tratamiento dermatológico excelente. Se aconseja para afecciones de la piel y un sinfín de utilidades más que están recogidas en este artículo.

Qué es el jabón de Alepo

El jabón de Alepo es una equilibrada mezcla de cuatro materias primas: aceite de oliva, aceite de laurel, sosa caustica y agua. Cualquier otro ingrediente que aparezca en el etiquetado, como conservantes u otro tipo de aceites, estaría dando pistas de que no es el auténtico jabón de Alepo, ya que no es completamente puro.

Es interesante tener esto en cuenta pues, aprovechando la fama que el producto ha cosechado en los últimos años, han aparecido en el mercado algunas marcas que lo venden sin respetar la fórmula original. Adquirir uno de estos jabones “falsos” supone prescindir, casi con toda seguridad, de las cualidades dermatológicas propias del verdadero jabón de Alepo.

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Algunas marcas, como Lauralep, ya lo distribuyen con sello de certificado ecológico, lo que garantiza la calidad y procedencia de las materias primas y el método de elaboración artesanal empleado.

Propiedades del jabón de Alepo. El aceite de Laurel

El secreto de este jabón se esconde en el aceite de laurel, pues es el elemento que le aporta las propiedades reparadoras que posee.

Según la receta tradicional, el porcentaje de aceite de laurel es de un 20% del total, pero no

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todos los jabones presentan esta proporción. Dependiendo de la cantidad que contenga, el jabón estará indicado para unos padecimientos u otros.

A más proporción, más calidad del jabón. Aunque eso no significa que sea adecuado para todos los tipos de pieles. Se pueden encontrar jabones con concentraciones de laurel del 6%, 12%, 25% y hasta 40%. Lo más aconsejable es comenzar por la concentración más baja (6%) e ir subiendo de forma progresiva.

Las propiedades más destacables del producto son la de regeneradora, suavizante, nutritiva, antioxidante, desinfectante, anti-inflamatoria y antiséptica.

 

Los usos del jabón de Alepo

El jabón de Alepo es ideal para afecciones cutáneas, como descamaciones, acné juvenil, piel atópica, herpes, psoriasis, dermatitis, rosácea, pieles dañadas por el afeitado o rojeces.

Muy recomendable también es su uso para los baños de los bebés, eligiendo siempre uno de baja concentración. Igualmente, se sugiere como tratamiento para cueros cabelludos con picor, caspa o irritaciones. Incluso se le atribuyen propiedades antimicrobianas, lo que lo convierte en un producto de higiene muy completo.

Además de estos usos extraordinarios, el jabón de Alepo puede emplearse diariamente por todos los miembros de una familia. También puede servir como mascarilla facial o como crema de afeitar. Hasta es efectivo para lavar la ropa en forma de escamas.

Cómo hacer jabón de Alepo en casa

Aunque hacer auténtico jabón de Alepo en casa no es accesible, existe una receta para conseguir un producto que se le aproxima. Para ello se necesitaría un litro de aceite de oliva, 200 gramos de infusión de hojas de laurel, 120 gramos de sosa acústica, dos puñados de hojas de laurel y agua a demanda.

Lo primero sería conservar durante dos semanas unas hojas de laurel en un bol con medio litro de aceite de oliva, así liberará todas sus propiedades. Una vez transcurrido ese tiempo, habría que hacer una infusión con el resto de hojas en esa mezcla, añadir la infusión a la sosa caustica, que estará dispuesta en una olla al baño maría, y mezclar bien el contenido.

Por otro lado, se debería poner también al baño maría el resto del aceite de oliva. Cuando ambas sustancias alcanzasen los 40º, quedaría mezclar y remover durante diez minutos, para posteriormente cocinar de nuevo al baño maría, esta vez durante dos horas. Ahora, llegaría el momento de verter la mezcla sobre un molde de silicona y dejarla reposar durante tres días. Por último, se cortaría el jabón en porciones y se dejaría descansar durante al menos tres meses, aunque lo ideal son nueve para que el jabón adquiera todas sus propiedades.

Curiosidades del jabón de Alepo

Es importante conocer las propiedades y los usos del jabón de Alepo, pero este producto esconde algunos datos curiosos que también son muy interesantes.

  • Según algunos historiadores es el primer jabón sólido de la humanidad, obtenido por un proceso llamado saponificación.
  • Se le considera el antecesor del jabón de Marsella, tan incorporado en el uso doméstico de occidente.
  • Flota en el agua, en comparación con otros jabones que no lo hacen.
  • Su olor es peculiar y algo fuerte, debido al olor del laurel.
  • Al hacer el corte, el interior se asemeja a un color verde esmeralda, aunque por fuera es marrón. A más oscuro el color, más rico en aceite de laurel.

Usar productos de limpieza o de higiene ecológicos contribuye al bienestar del planeta mucho más de lo que podemos imaginar. Al comprar o fabricar en casa este tipo de productos, estamos dejando de comprar otros que sí son perjudiciales para la naturaleza, bien por su proceso de fabricación o bien por los ingredientes empleados que terminan contaminando el bien más preciado de la Tierra, el agua.

 

Desde ecoaldía.com recomendamos, siempre que sea posible, llevar el ecologismo a casa, ya sea en forma de pastilla de jabón, juguetes, arroz, hortalizas o prendas de vestir. Es una forma muy sencilla de colaborar con el entorno y que está al alcance de todos. ¿Te unes al reto?

 

Fuentes de información; dispronat.com, comohacerjaboncasero.com, bioferta.com, organics-magazine.com, Wikipedia

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