Qué es y para qué sirve un biodigestor

Un biodigestor puede resultar muy interesante a nivel profesional para ganaderos y también a nivel doméstico y particular. Ofrece una serie de beneficios al bolsillo y al medioambiente que merecen ser tenidos en cuenta. Los biodigestores pertenecen a ese tipo de tecnología que permite dar un nuevo uso a residuos y obtener energía útil a cambio. Un tipo de proyecto posible de aplicar en la mayoría de las circunstancias y que permitiría dar un paso muy importante para alcanzar el objetivo de un futuro más sostenible.

El mundo científico y expertos actuando bajo la presión de una población cada día más concienciada trabajan para lograr que las actividades humanas se hagan más sostenibles, menos contaminantes, más respetuosas con el mundo que habitan. Los biodigestores son uno de esos aparatos que nacen de una tecnología para el bien común, un producto científico que ofrece unos excelentes resultados para generar energía limpia a partir de residuos orgánicos de todo tipo.

El biodigestor, fuente de energía sostenible y limpia

La tercera parte de los gases invernaderos a nivel mundial provienen de la deforestación, la ganadería y la agricultura, según un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Una buena parte de estas peligrosas emisiones se emiten a partir del uso de fertilizantes y de la fermentación del estiércol, unas emisiones que se reducirían con la implantación de forma generalizada de tanques biodigestores.

El biodigestor no es más que un contenedor estanco, cerrado herméticamente, en el que se van depositando los residuos orgánicos que produce cualquier granja o campo de cultivo, así como una familia a partir de su consumo diario. Estos residuos que pueden ser de origen animal o vegetal es la base para el gas que producirán mediante fermentación anaeróbica algunos de los microorganismos que se encuentran de forma natural en estos desechos.

Se consideran una herramienta altamente eficaz para frenar el calentamiento global. Todo ese CO2 que se liberaría a la atmósfera, a través de la descomposición a cielo abierto de la materia orgánica, sería usada en forma de biogás. Un gas que se utilizaría para satisfacer buena parte de la demanda energética de poblaciones rurales o edificios urbanos, Proporcionando, además un medio eficaz para tratar los residuos animales y humanos.

Qué es el biogás

Como ya se puede intuir, el biogás es un tipo de gas natural que se produce a partir de la biomasa en descomposición, es decir, de los desechos que tienen un origen 100% biológico y natural. También conocido como biometano, por su alta concentración de metano, hasta un 90% del total de su composición. El resto, el 10 %, está compuesto por agua, dióxido de carbono y otras impurezas, útiles como fertilizante.

La llama de este gas al quemarse es de color azul intenso y puede utilizarse para cocinar, sustituyendo al gas propano. Con algunas modificaciones en los equipos se podrá utilizar el biogás como fuente de energía para motores de combustión, bombas de agua, lámparas de camisa de asbesto e incluso generadores.

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El biabono

El segundo producto que se extrae a partir de la digestión de la materia orgánica en un biodigestor es el biabono. Se trata de un abono y acondicionador del suelo excelente gracias a su elevada concentración de nutrientes esenciales, de gran utilidad y eficacia para el desarrollo sano de las plantas. Este abono contiene nitrógeno, potasio, fósforo y otros microelementos sanos para la dieta de las plantas.

Por otro lado, el biabono posee la capacidad de ajustar, a niveles óptimos, el nivel del pH del suelo. También es capaz de optimizar el drenaje cuando se trata de terrenos arcillosos. Así mismo puede disminuir la erosión al aumentar el nivel de adherencia de las partículas de los suelos arenosos.

Una ventaja más de los biabonos es que no se hace necesaria la espera de varios días para que libere el ácido sulfúrico que contiene ni para que se oxigene, algo habitual en otros abonos naturales. Es un abono útil nada más salir del biodigestor.

Es por sí misma una herramienta que permite dar una solución ambiental al problema de la contaminación que producen los desechos orgánicos en las aguas subterráneas. Por otra parte, se eliminando al mismo tiempo los malos olores y la proliferación de organismos causantes de enfermedades.

Cómo crear biogás a partir de un biodigestor

El sistema que permite crear este gas útil para uso doméstico e industrial es posible instalarlo en cualquier lugar, además es muy sencillo y barato de mantener.

El equipo constará de una cámara de gas o depósito donde se irá introduciendo la materia orgánica que alimentará al reactor cuando esta vaya descomponiéndose. El reactor, que es el digestor en sí, será un tanque de forma alargada, ubicado generalmente bajo tierra, que es donde se descompondrán los restos orgánicos e irá conectado a las cámaras de carga y descarga por sus dos extremos.

La cámara de descarga, por su parte, se colocará a menor altura que la de carga, puesto que recibirá los residuos del reactor, que serán útiles para abono y acondicionador del suelo. También será necesaria una cubierta de plástico colocada encima del reactor. Esta cubierta tendrá la función de evitar la fuga del gas que se vaya produciendo, así como impedir que el aire penetre en la cámara.

Por último, también será necesaria la tubería que conduzca al gas producido en el reactor. Deberá portar una válvula de seguridad para impedir que sobrepase la presión interior que soporta la cubierta plástica. Esta tubería será la que permita usar el agua condensada en la tubería. La llave de paso que regule la salida del gas irá conectada al final de esta tubería.

Tiempo necesario para producir biogás

El tiempo que se necesita para que las bacterias hagan su trabajo digiriendo la materia orgánica depende de la temperatura del entorno. De este modo, en un ambiente con un promedio de 30 °C, se requieren al menos 10 días; en esta misma proporción se obtiene que se requieren 25 días a 20 °C y 55 días a 10 °C. Queda claro pues que el tamaño de la cámara del reactor también va a depender del clima promedio que ofrezca el lugar.

El biogás como fuente de energía limpia

Solo si se produce y maneja de la forma adecuada, el biogás será una fuente de energía no contaminante. Hay que recordar que el 10% de composición del biogás, es de dióxido de carbono, agua e impurezas. Al quemarse este CO2 para ser usado sigue el mismo proceso que el gas natural de origen fósil.

De este modo, el agua no representa ningún problema, ya que se evapora de manera limpia en la atmósfera. Sin embargo, el dióxido de carbono, el principal gas de efecto invernadero y sus impurezas no, siendo contaminantes al liberarse en la atmósfera. Si el biogás combustiona por completo, el metano no se libera a la atmósfera, un alivio para el planeta, ya que produce un efecto invernadero mucho mayor que el dióxido de carbono y es el segundo contribuyente global a dicho efecto.

Por lo tanto, si la instalación está optimizada, puede llegar a ser limpia casi en un 100%, pero, en cualquier caso, siempre lo será mucho más que cualquier gas natural fósil solo al tener en cuenta lo que contamina por su transporte. Además, es renovable y no requiere de ninguna acción (excavación, perforación…) que perjudique un ecosistema establecido.

El biodigestor doméstico

Afortunadamente y gracias a las tecnologías se está abriendo el campo de posibilidades en cuanto a quienes pueden utilizar este tipo de aparatología. El mercado pone a disposición de profesionales y particulares varios tipos de biodigestores; los de flujo discontinuo, semicontinuo, continuo y familiar o biodigestor doméstico. Según su finalidad y el presupuesto así será finalmente la elección del modelo.

Los usos pueden ser bien para eliminar los desechos que una granja produce, bien como una herramienta de saneamiento en una comunidad o como generador de combustible para una cocina.

El interés por un biodigestor casero crece a medida que la información se expande, ya que es una fórmula ideal para obtener gas útil a partir de los residuos que una familia o comunidad produce, es decir, es gratis.

Imagen de Docplayer.es

Cómo construir un biodigestor casero (estructura de un biodigestor)

Al alcance de la mayoría de las familias, pues no requiere una inversión excesiva ni un mantenimiento complicado, además usarlo es sumamente sencillo. Para construir un biodigestor casero son necesarios el tanque con unas dimensiones adaptadas a cada necesidad, aunque se recomienda que como mínimo tenta una capacidad de 120 litros. También serán necesario tubos, válvulas y mangueras con sus adaptadores.

Para instalar un biodigestor casero se ha de comenzar efectuando dos orificios laterales al bidón (a la mitad, más abajo y en la parte superior). Seguidamente se conectará una válvula en el agujero inferior para permitir la salida del material procesado. En el otro agujero lateral inferior, se instala un mecanismo de tubos para que expulse el exceso de fluidos.

En cuanto a los superiores, se utilizarán para para la entrada del material orgánico uno y para la salida del biogás otro.

Cuando se hayan cumplido con estos pasos previos será cuando se coloquen los restos orgánicos, siempre diluidos con agua, en el interior del tanque. Al no haber contacto con el oxígeno los desechos se descomponen liberando el biogás. Este se recogerá a través de los conductos de salida. Mediante las mangueras será dirigido hacía el lugar donde vaya a ser utilizado (cocina, calefacción, iluminación…). Además, las sustancias fertilizantes también tendrán su propio uso (macetas, jardines, huertos…)

Una instalación casera bien montada y con un mantenimiento aceptable puede llegar a durar hasta 6 años.

 

Biodigestor precio

Solo cabe terminar este artículo señalando que la inversión de un biodigestor tendrá un rápido retorno, habida cuenta de los muchos beneficios que ofrece. En cualquier caso, el precio de un biodigestor de mediano tamaño para ganaderos oscila entre los 1.500€ y los 30.000€ en función del tipo de necesidad y proyecto. Para uso doméstico, un biodigestor colectivo con residuos habituales con capacidad para 50 personas puede costar unos 3.500€.

La empresa miogas ofrece biodigestador individual o familiar desde 500 hasta 1600 euros, según las dimensiones, los accesorios y la ubicación.

Fuentes;

Aquae fundación, energyavm.es, Portal ambiental

Un interesante video de Miogas para entender la importancia que tiene y como es posible tener y utilizar un biodigestor a nivel familiar

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