Alimentación orgánica y otros tipos de alimentación saludable

Alimentación orgánica y otros tipos de alimentación saludable

Ser ecológico y cuidar el medio ambiente, por suerte, es un mantra que cada vez se repite más en buena parte de la sociedad. Al mismo tiempo, se piensa en tener una dieta sana y natural, con una alimentación orgánica, son actitudes que están directamente relacionadas con la protección de la naturaleza.

En este sentido, han surgido algunos otros tipos de alimentación saludable, cada uno con su propio concepto.

 

Además de la alimentación orgánica ¿Que tipos de alimentación saludable existen?

Los tipos de alimentación se pueden clasificar según el proceso productivo que han llevado a cabo. Pero, también por el contenido que recogen las diferentes dietas según preferencia y, curiosamente, por principios filosóficos.

Tipos de alimentación según la producción:

  • Alimentación y agricultura orgánica: En la producción de este tipo de alimentos,  puede ser tanto de origen vegetal como animal. Se tiene la garantía de que no han sido alterados químicamente por el uso de pesticidas, colorantes, edulcorantes, medicamentos, fertilizantes, conservantes o alguna otra sustancia. En el caso de los animales, también se contempla que hayan recibido un trato humanitario y se les haya alimenta de forma sana. Además de con comida natural, no se han tenido que administrar hormonas, antibióticos u otros tratamientos químicos, asegurando, un pago justo a los productores.
  • Alimentación y agricultura biológica: En este caso, se garantiza que el alimento no ha tenido ningún tipo de alteración genética en su producción. Indica que se trata de productos no transgénicos.
  • Alimentación y agricultura ecológica: La agricultura ecológica une los dos tipos anteriores y lo informa en su envasado, con una etiqueta que garantiza su compromiso con la naturaleza y la sostenibilidad.

Tipos de alimentación según su contenido:

  1. Alimentación vegetariana: Este tipo de alimentación es la más común y conocida, en este caso no se consume ningún tipo de carnes ni de pescado (a excepción de los pesco-vegetarianos). La filosofía que tiene detrás es el respeto y cuidado de los animales y del medio ambiente. Se puede clasificar en diferentes vertientes:
    • Lacto-vegetariana, en la que se permite el consumo de lácteos, pero no de huevos.
    • Ovo-vegetariana, en la que pueden comer huevos, pero no productos lácteos.
    • Api-vegetariana, en la que no se permiten ni lácteos ni huevos, pero sí miel.
    • Pesco-vegetariana, en la cual se consumen pescados y mariscos y los alimentos consumidos por los ovolactovegetarianos.
  2. Alimentación vegana, además de no consumir ningún producto animal, tampoco consume sus derivados como, por jemplo, la miel.
    • Crudi-vegana, se podría decir que es llevar el veganismo al último paso, ya que solo comen vegetales crudos.
    • Frugívora, se alimentan de todo tipo de frutas, fundamentalmente de temporada.

(Entre las anteriores, también hay combinaciones entre ellas que se han excluido)

Alimentación macrobiótica: Más que una alimentación, es una filosofía de vida en la que se busca el equilibrio energético entre el ying y el yang. Lo habitual es que se realice a través de una dieta vegetariana, pero no es una regla, ya que en esta dieta aún no están excluidas las carnes. El arroz, el maíz y la cebada son los alimentos más comunes en este tipo de alimentación.

La importancia y beneficios de la agricultura orgánica

Esta forma de trabajar la tierra, al no utilizar fertilizantes ni plaguicidas de síntesis química, mantiene el estado de los suelos y los ecosistemas en buen estado, promoviendo una alimentación sana que mejora la calidad de vida.

Los beneficios que tiene esta agricultura se resumen en ser  lo más amigable posible con el suelo. Pero, también conservando el agua y los recursos naturales del ecosistema en los entornos donde se produce.

Hay gran variedad de productos de agricultura orgánica, no solo hortalizas, vegetales, frutas… sino que también de origen animal, como se ha comentado al principio de este artículo. Así mismo se producen sucedáneos, como, por ejemplo, el aceite de coco  y otros productos de estética.

Dentro de la actividad del agricultor es muy importante el cuidado de cada aspecto de la tierra, tanto de los ecosistemas, que influyen en el entorno, como de la riqueza del suelo y sus nutrientes. De esta forma, se crea una simbiosis entre la tierra y el agricultor.

Algunos agricultores, según sus ingresos, enseñan a los consumidores finales a obtener sus propias cosechas en diferentes variedades de hortalizas. Entre estos conocimientos, se encuentra el tratamiento de los suelos antes de la siembra, utilizando fertilizantes naturales y nunca químicos, que están totalmente prohibidos en este tipo de agricultura.

Lamentablemente, a la agricultura orgánica se le achaca que tiene sobre coste, tanto en fertilizantes naturales como en el precio final del producto, pero esto no es en absoluto la realidad, siendo realmente competitivas en el mercado ante la agricultura tradicional.

A la hora de hablar de nutrición, este tipo de productos no tienen competencia en cuanto a sabor ni por su gran contenido de minerales, vitaminas, otros nutrientes y un mejor equilibrio en aminoácidos esenciales. En otro tipo de agricultura, estos están ausentes o en un nivel muy bajo. Los expertos nutricionistas y dietistas recomiendan su consumo y no es difícil encontrar alguna tienda donde se pueda encontrar una selección de los mejores productos orgánicos, como la que ofrece esta misma página web.

Beneficios generales de una alimentación orgánica y saludable

Al evitar químicos en el cultivo, se evita la posibilidad de ingerirlos y, por lo tanto, se previenen enfermedades derivadas de la ingestión de estos productos. Al mismo tiempo, los restos orgánicos de los cultivos, después de su recogida, se reutilizan como abono para la próxima siembra. De esta manera, se obtiene un ahorro y se descartan residuos contaminantes. Económicamente, aumentan los recursos de los agricultores, fruto de su labor en el campo, y, socialmente produce una gran cantidad de puestos de trabajo.

Después de todos estos datos, son evidentes los beneficios de la alimentación saludable, tanto para el buen funcionamiento del organismo como para el medio ambiente y los ecosistemas donde se cultivan estos productos.

Si se promoviera este tipo de cultivo sostenible, también se podría eliminar la producción de fertilizantes y plaguicidas químicos. Estos, más que ayudar, pueden llegar a matar la tierra y en muchos casos son responsables de enfermedades a largo plazo, como el cáncer, enfermedades del hígado, del sistema nervioso y muchas otras.

 

 

Fuentes:

Camposcarneecologica, Ecotessen, Thegourmetjournal, Yoelijocuidarme, ecologiaverde, buenoyvegano, tvagro, e-nature, hesperian

 

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